Casi escondida en una de las calles emblemáticas del Centro Histórico, una antigua mansión restaurada es un verdadero cofre de tesoros. La Casa San Marcos es un paraíso para los amantes del arte y la cultura, y para quienes buscan un lugar “diferente” para descansar al final del día cuando visitan Quito. Parcialmente una galería de arte, de antigüedades, café y hotel, esta belleza arquitectónica es todo un descubrimiento.
En 2009, la Casa San Marcos abre sus puertas oficialmente como un Hotel Boutique de cuatro suites para acoger a los visitantes. La casa ha sido restaurada con gran cuidado y atención en los detalles, rescatando, por ejemplo, los pisos de madera originales y reconstruyendo los techos con técnicas de la Colonia: teja y caña.